¡Buenos días!

El pasado fin de semana estuvimos celebrando un cumpleaños muy especial. Organizamos una fiesta en la que el dress code estaba muy claro: todos los invitados vestidos de blanco. Pues sí, estamos hablando de una fiesta ibicenca en la que a falta de tener playa, trajimos la playa a nosotros. ¿Quieres saber cómo lo hicimos? ¡Pues sigue leyendo y no te pierdas nada!

La idea era estar en un ambiente relajado donde predominara la música tranquila y el ambiente cálido para que todo el mundo se sintiera a gusto.

Dispusimos una primera mesa alargada para la cena, en la que la gente podía sentarse al rededor para comer tranquilamente. Las cubrimos con manteles blancos  y un camino de tul en medio. Como centro de mesa pusimos velas decoradas con arena dentro del recipiente.

La cena estuvo ambientada con música chill out de fondo.

Por otro lado, para después de la cena, no podía faltar la mesa dulce para todos los golosos: pastas, chuches, chocolate… ¡y una tarta de cumpleaños Red Velvet!

Preparamos también un espacio para el photocall. Siguiendo con la temática de la fiesta, hicimos un marco en tono blanco desgastado con pechinas y flores, acompañado de una cesta de playa muy completa: collares de flores, gafas de sol, coronas de flores,sombreros… ¡y un flamenco hinchable! Aprovechamos para proyectar un vídeo de una playa con el mar en movimiento y ¡ya lo teníamos todo listo!

Queríamos que la cumpleañera tuviera un recuerdo de todas las personas que estaban con ella y de su día especial. por ello en el espacio del photocall, había también un rincón guardado para la Polaroid, junto con un marco para que pudiera colgar las fotos al instante y se llevara ese recuerdo.

Y aquí os dejamos algunas de las fotos, podréis ver más en el portfolio de nuestra web. ¡Esperamos que os hay gustado y hayáis podido tomar muchas ideas!

¡Os mandamos un abrazo y os esperamos aquí la próxima semana!

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